Julia’s been to the Matthewson Street Friendship Breakfast many times, but this past Sunday morning we had a chance to speak with her. She wanted us to publish her story. She has always had a smile on her face no matter what came her way. Julian was born in West Africa; at the age of 3 her mom abandoned Julia and her three siblings leaving them behind in West Africa, mainly because she was abused by Julia’s dad. Since she was 3 year-old, Julia was mentally and physically abused. When Julia turned 7 her mother finally returned to West Africa and brought Julia along with her siblings to the United States. Upon their arrival, she became the victim of rape by her uncles and she was physically abused by her older brother. At age of 8 Julia began to steal from people to be able to survive, being that her mom was never around. At age of 12 Julia decided to go to the police and reported the abuse, she was covered in bruises; she was then placed in a foster home for months with no contact with her mom. When she was 16 she left with her then boyfriend trying to escape from the abuse of her family. At the age of 17 she had her first child and her second at 20; she then found herself alone and being the mother of 2 children was very difficult, but she always tried her best to be there for her children. At age of 21 she fell in love with a man that was addicted to drugs, throughout her struggles she never attempted to use any drugs but the fact that she wanted to make her then boyfriend happy, she got involved in the use of it. After being together for 2 years this man left her; because of the abuse of drugs and finding herself alone again she started to suffer from anxiety, not knowing what to do or where to get help she became more deep into drugs. Julia thought that drugs would take her pain away, but in reality she was getting more and more involve with drugs. Julia was addicted to crack cocaine for 25 years. After all the struggles, Julia found Jesus, she feels that this has help her keep herself 100% clean for the past seven months. She is not homeless anymore, she shares an apartment with three roommates; she is currently in the process of getting her own apartment. Julia is a strong believer that GOD had always been on her side no matter the situation she has found herself to be in. Julia is fluent in five languages (French, English, Spanish, Portuguese and Creole). When I asked Julia why she doesn’t have a good job, since she is multilingual; her response was “because that’s not what God prepared for me, he is keeping me here for a reason, I am here to fulfill God’s mission”. Julia said that regardless of the struggles, she always ended up going back to the “Friendship Breakfast”, a place that gives her hope; she calls that place home. For her is a blessing to share her story with other people. She wants to let others know that no matter the situation, as long as you stay strong and believe in GOD anything can be accomplished. She is a beautiful soul but has not yet been realized how Beautiful she is. Ella es una alma hermosa pero todavía no se ha dado cuenta de lo Hermosa que es. Wilda Gutierrez 3-17-18

**Julia ha estado en muchas veces el Desayuno de Amistad en la Iglesia Matthewson, pero este pasado domingo por la mañana tuvimos la oportunidad de hablar con ella. Ella nos informo que quería que nosotros publicaramos su historia. Ella siempre ha tenido una sonrisa en su rostro, no importa qué tan dificil fuera su camino. Julian nació en África occidental; a la edad de 3 años su mamá abandonó a Julia y sus tres hermanos, dejandolos atrás en África occidental, principalmente porque ella fue abusada por el papa de Julia. Desde que tenía 3 años de edad, Julia fue maltratada físicamente y mentalmente. Cuando Julia cumplió 7 años su madre finalmente regresó a África occidental y trajo a Julia junto con sus hermanos a los Estados Unidos. A su llegada, Julia se convirtió en víctima de violación por parte de sus tíos y tambiel ella fue físicamente abusada por su hermano mayor. A la edad de 8 Julia empezó a robar para poder sobrevivir, ya que su mamá nunca estaba presente. A los 12 años de edad cubierta de moretones Julia decidió ir a la policía y denuncio los abusos. Luego ella fue colocada en un hogar adoptivo durante meses sin contacto con su mamá. Cuando tenía 16 años Julia se marchó con su entonces novio tratando de escapar del abuso de su familia. A la edad de 17 años tuvo su primer hija y el segundo a los 20; luego, ella quedó sola y ser madre de 2 hijos fue muy difícil, pero ella siempre trató de hacer lo mejor para estar allí para sus hijos. A los 21 años de edad ella se enamoró de un hombre que era adicto a las drogas, a lo largo de sus luchas nunca intentó utilizar drogas, pero el hecho de que ella quería hacer su entonces novio feliz, ella se involucró en el uso de las drogas. Después de estar juntos durante 2 años, este hombre la abandonó ; a causa del abuso de las drogas y encontrarse sola nuevamente ella comenzó a sufrir de ansiedad, no sabiendo qué hacer ni por dónde obtener ayuda, ella se involucró profundamente en las drogas. Julia pensó que las drogas la ayudarian con su dolor, pero en realidad ella estaba cada vez más y más adicta a las drogas. Julia era adicta a la cocaína crack durante 25 años. Después de todas las luchas, Julia encontraron a Jesús, ella siente que esto ha ayudado a mantenerse 100% limpia durante los últimos siete meses. Ella ya no vive en las calles, ahora comparte un apartamento con tres acompañantes; actualmente está en el proceso de obtener su propio apartamento. Julia es una firme creyente de que Dios siempre ha estado en su lado, no importa la situación en la que se ha encontrado. Julia es fluente en cinco idiomas (francés, inglés, español, portugués y creole). Cuando le pregunté a Julia por qué ella no tiene un buen trabajo, ya que ella es multilingüe; su respuesta fue “porque no es lo que Dios preparó para mí, él me tiene aquí por una razón, estoy aquí para cumplir la misión de Dios”. Julia dijo que independientemente de las luchas, ella siempre acabó volviendo al desayuno de “amistad”, un lugar que le da esperanza; ella llama a ese lugar “hogar”. Para ella es una bendición para compartir su historia con otras personas. Ella quiere que otros sepan que no importa la situación, siempre y cuando usted se mantenga fuerte y cree en Dios todo puede ser posible. Ella es una alma hermosa pero todavía no se ha dado cuenta de lo hermosa que es. Wilda Gutierrez 3-17-18